El único baloncestista extremeño de la Liga Endesa firmó el domingo su mejor partido en la competición. Es Alex Reyes (Cáceres, 17-12-1993), que con el Retabet Bilbao Basket le logró 21 puntos en 22 minutos al Movistar Alumnos.

Su extremeñidad es más de nacimiento y ADN que de capacitación. Vino al planeta en el momento en que su padre, el cacereño Miguel Ángel Reyes, militaba en el obsoleto Cáceres CB en su segunda temporada en la élite. En los últimos tiempos la familia vive en Palencia, de donde es la madre, Cuca Abad, aunque de vez en cuando visitan a los abuelos paternos, Vicente y Antonia. «Son ya superiores y están en residencias. Se ha complicado proceder a verlos todos juntos con esto del virus», lamenta.

ha acudido al Multiusos con numerosos clubs de LEB en los que ha ido medrando (Clavijo, Valladolid y últimamente Oviedo). Es el mayor de una saga en la que están Álvaro (Cantbasket de Santander, Liga EBA, 23 años) y Alonso, un chaval de 16 que «es el que más clase tiene de los tres», sostiene Alex.

Aunque hace diez años debutó fugazmente en Valladolid en la máxima categoría, esta es su primera experiencia ‘con fuego real’ en lo que es casi un florecimiento tardío. Y está cumpliendo con creces jugando casi 16 minutos por partido. «Todo es fruto del trabajo. Ante el Estudiantes tuve además acierto –5 de 6 en triples– y es algo que puedes tener o no, mas con lo que me quedo es con poder dar lo que me solicita el equipo y haberme ajustado bien. Lo que tienes que tener siempre son las ganas de asistir y de jugar duro», apunta.

Sí está notando el cambio de categoría («el ritmo de juego es más alto y los físicos son mayores, más veloces. En la pista todo el mundo está en la situación en la que le corresponde.  Por algo es la preferible liga de Europa»).

¿Y qué le dice su padre? «Es la voz de la vivencia. Vamos comentando y también procura dar su granito de arena a ver exactamente en qué podemos mejorar con algún detalle, pero tampoco somete demasiado en el día a día», responde el alero, que confiesa que recuerda muy de manera vaga algún partido de Miguel Ángel en activo, en una de sus últimas temporadas en León. «Sí que le he visto en vídeo en ocasiones, sobre todo aquella final de la Recopa con el Baskonia en 1996», dice. Reyes hijo, de 2,02, no vive en la ambigüedad de su progenitor, que siempre estuvo a medio camino entre accionar como ‘3’ y como ‘4’. « siempre he tenido claro que era un alero prominente. Tampoco mis peculiaridades físicas me permiten otra cosa, si bien alguna vez he podido jugar como ‘4’ abierto», asegura. Lo hace muy agradecido a su entrenador, Alex Mumbrú. «Fué jugador hasta hace poco y ha vivido momentos de todo tipo. Sabe cómo hay que actuar en cada situación», apostilla.






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