Un solo apunte ilustra la inusual situación que vive la ciudad más importante cacereña: registra 845 contagiados por cada cien mil pobladores en los últimos 14 días, un número que piensa más del triple del nivel de riesgo máximo (250). Desde mediados de diciembre prácticamente se han duplicado los ingresos hasta los 87 de ayer, y en los últimos siete días los positivos se han disparado hasta 504. Y esto en una capital de provincia que no consigue los 95.000  habitantes y cuya  capacidad sanitaria no puede ser por tanto la de una gran ciudad. En verdad, ya hay tres plantas destinadas a covid en el Hospital San Pedro de Alcántara (1ª, 2ª y 8ª) y el SES confirmó ayer a este períodico que además de esto se está  liberando la unidad de Geriatría para disponer de más espacios.

Con estos datos en medio de una Nochevieja, el alcalde de Cáceres, Luis Salaya, pidió ayer medidas «más contundentes» al consejero de Sanidad, José María Vergeles. Lo hizo, dijo, para frenar la tendencia creciente que no han logrado parar los recortes impuestos en la localidad hasta el momento, los últimos el pasado sábado, con más restricciones en la hostelería y el comercio. De hecho, el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura se reunió ayer tarde para investigar las alarmantes cifras de la pandemia en Extremadura, un acercamiento en el que podrían estudiarse más limitaciones en Cáceres. Mas poco antes de las ocho y media de la noche se anunció que esa reunión se interrumpía, que continuará el día de hoy y que seguidamente se darán a comprender las elecciones adoptadas.

Probablemente nuevas limitaciones para una ciudad donde los datos siguieron agravándose ayer por la tarde, cuando se conocieron los 223 casos positivos en un solo día en el Área de Salud de Cáceres, 136 de ellos en la ciudad (la segunda cifra más alta de diciembre tras los 152 de la jornada de Nochebuena). El único dato positivo fue el descenso de los capital de 95 a 87, pero hay 6 pacientes en UCI y los fallecidos ya se elevan a 367. Solo en los últimos quince días hubo 13 muertes en esta área de salud. La más joven, una mujer de 59 años. Los más mayores, dos hombres de 90 años.

Presión en el San Pedro

Los contagios por cada cien mil habitantes a 14 días se han alto de 330 a 845 en la ciudad más importante cacereña en menos de dos semanas. Una fuerte escalada que repercute directamente en la presión hospitalaria. Por esto, el SES explicó ayer que «se están trasladando pacientes de Geriatría (antiguo materno) al Hospital Universitario para dejar en libertad espacio en el Hospital San Pedro de Alcántara», mas aclaró que en ningún instante son enfermos con covid. Asimismo garantizó que «a todas y cada una la gente con síntomas se les hace la PCR exactamente el mismo día o bien al día siguiente».

La situación se vino recrudeciendo pese al toque de queda impuesto para todo el territorio nacional desde el 25 de octubre, pese a las restricciones decretadas para las fechas navideñas y, en la situacion de Cáceres, más allá de las destacables restricciones anunciadas el 26 de diciembre por la Junta de Extremadura en una reunión extraordinaria, con el cierre de la hostelería de 18.00 a 20.00 horas durante una semana, y la reducción de los aforos al 30% en el comercio por un periodo de 14 días. Es cierto que la efectividad de estas medidas aún está por ver.

Además de estas limitaciones, cincuenta de policías locales vigilan cada día la capital cacereña en el periodo navideño. De este modo lo decidió la Junta Local de Seguridad el pasado 18 de diciembre, que acordó que la Policía Local haría 616 turnos de mañana, tarde y noche hasta el 5 de enero para evitar peligros en las calles. Nuestro alcalde, Luis Salaya, ha venido insistiendo en que deben ponerse un límite los encuentros sociales y evitarse las cañas de Nochebuena y Nochevieja. «Tras las uvas, a casa», espetó el primer día de la semana.

«No se detiene»

Su tono era ayer más contundente al pedir superiores restricciones en Cáceres porque, según dijo, las medidas destacables para la localidad con en comparación con resto de la comunidad «no dan buenos resultados». Afirmó que el ascenso del covid «no se detiene». «Nos preocupa que la tendencia no es buena y todo se ve apuntar a que vamos a necesitar medidas más concluyente en las próximas semanas», destacó.

Además de esto se refirió a la predisposición del Ayuntamiento de Cáceres para asumir las limitaciones «que sean primordiales». «Siempre recordamos a la Junta de Extremadura y a las administraciones sanitarias eficientes que no regateamos medidas y no luchamos por tener medidas más flexibles», incidió Luis Salaya.

En este sentido, el alcalde agregó que inclusive en el campo económico, que es el que puede resultar más afectado por las restricciones, «una situación como la que poseemos de covid termina provocando considerablemente más sufrimiento económico que las propias medidas si no se toman».

Los sanitarios, desbordados

Estas situaciones asimismo han vuelto a tener repercusión directamente en el volumen de trabajo del personal de los centros de salud cacereños, que no da abasto ni tiene oportunidad de ir cogiendo los días de reposo amontonados a lo largo de los meses de pandemia. Y no solamente los profesionales que tratan directamente a los enfermos de covid, tampoco el resto tienen la posibilidad de utilizar sus días libres gracias a la más grande demora de las listas de espera que ha producido esta situación. Aseguran estar «agotados» y además les han comenzado a comunicar nuevos cambios y traslados para intentar reducir estas listas desde principios de año. 






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