La patronal ve con malos ojos la oportunidad de subir el salario mínimo interprofesional (SMI) en España y ofrece agoreras previsiones para el caso de que ese incremento llegue a producirse. La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Compañía (Cepyme) ha estimado este lunes que subir el SMI hasta los 1.000 euros (+5,3%) desde el 1 de enero supondría un impacto negativo sobre el empleo estimado para el 2021 y el 2022 de entre 85.000 y 135.000 cargos laborales, cifra que tiene dentro tanto los empleos destrozados como los no creados como resultado del incremento, según se desprende de una investigación de Randstad Research en colaboración con la patronal.

Del estudio se desprende que más de la mitad de la destrucción de empleo (52%) podría concentrarse en los campos de la hostelería y el comercio, que fueron los más dañados por la pandemia. El objetivo de subir progresivamente el salario mínimo, que defienden el Gobierno y los sindicatos, es hacer mas fuerte la capacidad de consumo de los trabajadores con menos ingresos hasta equilibrar esa cifra con los de otros países de Europa. El Gobierno ha previsto una subida del 0,9% del SMI, aunque todavía no se ha producido un aviso oficial. En los últimos tiempos, el Gobierno ha aplicado subidas del SMI del 735 a 950 euros.

La patronal ha remarcado que un incremento hasta los 1.000 incidiría de forma «muy lesiva» en estos sectores, que, a consecuencia de la crisis, han destruido varios cientos de miles de empleos y «tienen bajo riesgo decenas de miles complementarios (tanto por expedientes de regulación temporal de empleo (erte) aún en vigor como fuera de ellos), con especial incidencia en las pymes».

Asimismo piensa que las consecuencias de este aumento incidirán principalmente en los más jóvenes y en los trabajadores de menor cualificación. «Esta subida del SMI se plantea en un instante muy complicado para la economía española y en una situación extremadamente crítica para muchas empresas, especialmente pequeñas y medianas empresas», remarca Cepyme, que cree que 2020 puede cerrar con una pérdida de más de un millón de empleos, entre la caída de la afiliación y los empleos que aún están en erte.

En el último año, los afiliados cayeron en 355.000, el 1,83% del empleo total, pasando de los 19,37 millones de afiliados a 30 de noviembre de 2019 a los 19,02 millones a 30 de noviembre de este año. Además de esto, un total de 747.000 personas proseguían perjudicadas por erte a 30 de noviembre, 148.000 más respecto del mes previo. Asimismo en el mes de noviembre se registró un total de 7,36 millones de demandantes de empleo, de los que 3,85 millones eran personas en paro. Cepyme ha remarcado que el aumento del SMI es competencia exclusivamente del Gobierno, anterior consulta con los agentes sociales, y que deberán tenerse presente factores como la evolución del IPC, «que esté año es negativa»; la productividad media nacional y la situación económica y del empleo.






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