Agentes de la Guarda Civil, pertenecientes al Subsector de Tráfico de Cáceres, consiguieron detectar al conductor de un turismo que fue sorprendido mientras conducía a una velocidad de 195 quilómetros por hora por la autovía A-66, en el término  municipal de Malpartida de Plasencia, donde la agilidad máxima permitida es de 120 kilómetros por hora.

Además, siendo sometido a la preceptiva prueba de drogas el conductor en cuestión arrojó resultado positivo en cocaína y opiáceos.

Hablamos de un varón de 38 años de edad que fué denunciado como supuesto responsable de dos infracciones muy graves a la Seguridad Vial. La primera por circular a 195 kilómetros por hora en un tramo de vía con limite por velocidad genérica a 120 quilómetros por hora, y la segunda por conducir con presencia de drogas en su organismo, apunta la Guardia Civil en nota de prensa.

En la recurrente vigilancia que la Guarda Civil ejerce sobre las vías de comunicación que cuentan con una más grande intensidad de circulación, en un gadget de control de agilidad predeterminado en la Autovía A-66 (Gijón-Sevilla), los agentes advirtieron un vehículo que circulaba a la agilidad de 195 kilómetros por hora, en el momento en que la velocidad de esta vía se encuentra limitada a 120 kilómetros por hora.

Tras hallar interceptar al vehículo e identificar a su conductor, fue sometido a la preceptiva prueba de drogas, dando resultado positivo en cocaína y opiáceos.

El supuesto infractor, un varón de 38 años de edad, fue denunciado frente a la Jefatura Provincial de Tráfico de Cáceres, por la comisión de dos infracciones muy graves contra la Seguridad Vial.

Estas formas de proceder constituyen infracciones muy graves que vienen contempladas en el vigente Reglamento General de Circulación, la primera, y en la Ley de Seguridad Vial, la segunda, estando sancionadas con multas de 600 y 1.000 euros, respectivamente, y pudiendo acarrear, como en este caso, la pérdida total de puntos en el carné.

También, la ley prohíbe expresamente conducir con presencia de drogas en el organismo pero, si además influyeran en nuestra conducción, nos podríamos combatir a un delito castigado con penas de prisión (de 3 a 6 meses) o bien con alguna otra medida sustitutiva (multa o trabajos en beneficio de la comunidad).

La Guarda Civil desea concienciar a los usuarios de las rutas particularmente y a los ciudadanos en general, de los riesgos que generan esta clase de formas de proceder. De este modo, influye en que conducir con presencia de drogas en el organismo puede perjudicar a las capacidades psicofísicas de los conductores y por tanto implica un riesgo para la seguridad del tráfico.






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