El concejal de Patrimonio, José Ramón Bello, confirmó este martes que el municipio hizo una consulta a la Junta y al Ministerio de Educación sobre si puede licitar la concesión demanial de parcelas municipales enseñantes para la construcción de colegios o bien centros concertados. Hablamos de entender los efectos de la ‘Ley Celaá’ sobre el urbanismo y la oferta didáctica. La consulta se hace porque está en tramitación un expediente para sacar a licitación una parcela didáctica que está en Nuevo Cáceres, detrás de la comisaría, un lote por el que enseñaron interés el colegio Paideuterion para su traslado y los centros académicos Giner de los Ríos y María Auxiliadora para la construcción de un instituto de Formación Profesional.

«Estamos pendientes y esperando», comentó Hermoso, que recordó que la Junta ya informó al municipio de que no se encontraba entusiasmado en dicha parcela para utilizarla para un centro público. Solo a unos metros de distancia de la misma, en Casa Plata, hay otra parcela enseñante que lleva años sin empleo, lo mismo que la de Nuevo Cáceres. Sería una concesión demanial con la que la titularidad seguiría siendo pública y el adjudicatario pagaría un canon anual al consistorio, la adjudicación se haría en base a los criterios que se fijen en los pliegos, el principal es el canon a abonar.

A Cáceres le sobra suelo dotacional de empleo enseñante para institutos o institutos. Le sobra por el avance urbanístico del periodo 1990-2010. La Junta de Extremadura, competente en Educación, necesitaría de una inversión constante en Cáceres para dotar a cada urbanización de su colegio público porque cada residencial surgido a lo largo de estas dos décadas, son más de una veintena, cuenta con su parcela didáctica y una parte de exactamente las mismas están sin ocupar y sin previsión de hacerlo. Si la administración educativa no las requiere y no se puede ofrecer en concesión a los concertados, estas parcelas van a quedar vacías, a menos que se les dé otro empleo, en principio no podría ser lucrativo (residencial o comercial) porque forman parte de las cesiones que se hace al municipio en todos y cada urbanización para dotaciones y equipamientos (deportivos, enseñantes, sociales, administrativos…).

En los últimos años el trámite que se siguió es que primero se proporciona el suelo a la administración didáctica para la construcción de un centro público, si ésta lo rechaza entonces se puede sacar a licitación para un centro concertado. Así en las tres últimas décadas se han trasladado el Licenciados Reunidos, el María Auxiliadora, el Nazaret y el Giner de los Ríos.

En el artículo de la ‘Ley Celaá’, en su disposición adicional decimoquinta, se establece que los ayuntamientos cooperarán con las administraciones educativas en la obtención de los solares necesarios para la construcción de nuevos centros docentes públicos. Elimina de la ley anterior (LOE) el apartado de uno de los artículos que establecía que las gestiones educativas van a poder convocar concursos públicos para la construcción y gestión de centros concertados sobre suelo público dotacional.

También establece que las gestiones educativas programen la oferta a fin de que se garanticen plazas públicas en las diferentes áreas de influencia, especialmente en las zonas de novedosa población, aunque se añade que se van a deber tomar en cuenta las consignaciones presupuestarias que ya están en la utilización de los elementos públicos. La duda es qué va a pasar con las parcelas educativas que queden libres y no vaya a utilizar la administración educativa. El expediente para la licitación de la parcela del Nuevo Cáceres se inició antes de la tramitación de la ‘Ley Celaá’.

«Llevamos doce años aguardando» el cambio de ubicación y la salida del centro, comentó este martes el director del Paideuterion, Pablo Cidoncha, que precisó que si este traslado no se genera la oferta del instituto se quedará a la mitad, ya se le ha retirado entre las 2 líneas que tenían concertadas.

El Paideuterion pertence a los colegios habituales de la ciudad, cuenta con 450 estudiantes . Desean salir del centro, está en la calle Sierpes, porque la población en la zona está envejecida y no hay alumnos, aparte de por los problemas de ingreso. Cidoncha explicó que pidieron un asamblea con el municipio para comprender de qué manera les afectará los cambios de la ‘Ley Celaá’ a su intención de salir del centro.






Fuente

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí