Las novelas de John Le Carré, fallecido este domingo a los 89 años, son un material puramente cinematográfico, tanto que fué fácil sostener su esencia en el salto a la enorme y pequeña pantalla, con increíbles adaptaciones, como ‘El espía que surgió del frío’, ‘El jardinero fiel’, ‘El topo’ o bien ‘El infiltrado’, informa Efe.

Las historias de espías siempre dieron mucho juego en el cine y las de Le Carré se comprobaron desde el comienzo como un material prácticamente listo para poder ver en el cine.

La primera de las adaptaciones de sus novelas fue la que Martin Ritt efectuó en 1965 de ‘El espía que brotó del frío’, solamente dos años tras su publicación.

Fue el primer éxito de ventas de Le Carré y su leal traslación al cine se transformó rápidamente en un clásico cinematográfico, apoyado en la soberbia interpretación de Richard Burton, que fue nominado al Óscar por su trabajo.

Un año después, otro director de renombre, Sidney Lumet, contaba con James Mason como el agente Smiley y, adaptando su primera novela, ‘The Deadly Affair’, logró el éxito en Reino Unido y optó a cinco premios BAFTA.

‘La chica del tambor’, con Diane Keaton y dirigida por George Roy Hill, se estrenó en 1984 y mantuvo el nivel. Entre las novelas más populares de Le Carré, que volvió a ser adaptada, esta vez para la televisión hace tan solo un par de años.

En 1990 le tocó el turno a ‘La Casa Rusia’, con Sean Connery y Michelle Pfeiffer y guion de Tom Stoppard, que fue una digna adaptación aunque ha soportado mal el correr del tiempo.

Y en 2005 llegó la película más recordada de las basadas en las novelas del escritor británico, ‘El jardinero fiel’.

Basada en el libro homónimo publicado en 2001 centrado en las intrigas de la industria farmacéutica, este largometraje supuso la puesta de film del brasileiro Fernando Meirelles en el cine en todo el mundo tras ‘Cidade de Deus’.

Las interpretaciones de Ralph Fiennes y Rachel Weisz -ganadora del Óscar por esta película-, el espectacular tratamiento cromático y la muy bella partitura del español Alberto Iglesias -nominado al Óscar- garantizaron la calidad de este filme, que logró que, por primera vez, un guion basado en material del escritor optara al Óscar.

El perenne tirón del espionaje en lo literario y en lo cinematográfico fue explicado por el propio John Le Carré cuando, además de prestar su novela ‘El sastre de Panamá’ a John Boorman, causó y escribió el guion de su adaptación cinematográfica, estrenada en la Berlinale de 2001 y ajena ahora a la bipolaridad de la Guerra Fría.

«Es posible que con la caída del Telón de Acero los espías hayan perdido fuerza en concepto de relato, pero prosiguen ahí. En el planeta siempre habrá espías», mantuvo entonces el escritor, para quien la única distingue es que los espías en la actualidad «no se mueven por especiales sino por dinero».

Aquella película no fue una de sus adaptaciones mejor recibidas, más allá de las interpretaciones de Pierce Brosnan, Jamie Lee Curtis y Geoffrey Rush.

‘El topo’

Sí está entre las mejores adaptaciones de sus textos ‘El topo’ (2011), apuntada por el sueco Tomas Alfredson, con un increíble reparto encabezado por Gary Oldman, acompañado por Colin Firth, Tom Hardy, John Hurt o bien Benedict Cumberbatch.

El libro, escrito en 1974, tuvo en 1979 una brillante adaptación televisiva protagonizada por Alec Guinness, pero Alfredson aportó una más grande contención, una imagen precisamente pictórica y un elegante corte tradicional, subrayado por otra enorme partitura de Alberto Iglesias, otra vez nominado al Óscar.

«Fue el más destacable guion que leí este año y no necesité un largo tiempo para decidirme», explicó Colin Firth a Efe tras la presentación del largometraje en el Festival de Venecia.

Anton Corbijn se ocupó de la próxima adaptación, ‘El hombre más buscado’ (2014), con una de las última interpretaciones de Phillip Seymour Hoffman, que fallecería por año siguiente. Una película más vibrante que otros de los filmes basados en la literatura de Le Carré.






Fuente