Las dos fuerzas del Gobierno de coalición –PSOE y Unidas Podemos– se vuelven a medir este martes en el último Consejo de Ministros del año y, esta vez, a cuento del salario mínimo interprofesional (smi). Encima de la mesa una doble opción: o congelar el smi de 950 euros que ha estado vigente en el 2020, haciéndolo extensivo al 2021; o, la opción de dar una prórroga al diálogo social para que este siga una vez iniciado el 2021 con la meta de que patronal y sindicatos puedan sellar un acuerdo cuanto antes, con efectos retroactivos desde el 1 de enero.

Esta última opción es la que, según fuentes gubernamentales, parece la más probable, si bien la decisión definitiva se adoptará a lo largo de la reunión del Consejo de Ministros. Mientras se mantuviera abierta la prórroga de la negociación, se mantendría en smi actual de 950 euros al mes.

La prórroga de la negociación entre patronal y sindicatos se antoja como el sendero intermedio entre la postura representada por la vicepresidenta económica, Nadia Calviño (partidaria de postergar algún subida del smi hasta el momento en que la restauración económica esté «enfilada», en el 2021) y la vicepresidenta primera, Carmen Calvo frente a la expresada por la ministra de Trabajo. Yolanda Díaz es partidaria de una subida de, cuando menos , el 0,9%, como la adoptada para pensiones y salarios públicos, que implicaría añadir 8,5 euros al smi de hoy, hasta los 958,5 euros al mes.

En el último mes del año del 2019, con un Gobierno aún por constituir, el Consejo de Ministros en funciones ya optó por la fórmula de dar una prórroga al diálogo social. Así, ya entrado el año 2020, patronal y sindicatos se pusieron en concordancia para subir el smi de 900 a 950 euros (una subida del 5,5%). El decreto del Gobierno, fechado el 5 de febrero de 2020, rindió efectos retroactivos desde el 1 de enero.

Esta es la vía en la que confía el área ‘morado’ del Consejo de Ministros, con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, adelante, para ganar tiempo. En las asambleas de diálogo popular sobre el smi celebradas en el último mes del año no fué viable conseguir un convenio entre patronal y sindicatos. La asamblea sosprechada para este lunes, 28 de diciembre, no fué al final convocada, ante la nula expectativa de llegar a un convenio. Durante estas semanas, además, se han aireado las posiciones enfrentadas en el seno del Gobierno. En el Consejo de Ministros del 22 de diciembre, la ministra representante, María Jesús Montero, apuntó en la dirección de postergar la resolución a la segunda mitad de 2021, una vez permanezca información sobre si la economía ha encauzado su recuperación, dijo. «La determinación es continuar mejorándolo, mas no se valorará hasta mayo», apostilló después Calviño en RTVE.

No se sabe si la viable resolución de prorrogar la negociación podría alcanzar numerosos meses, sabiendo que el resultado tendría que tener efectos desde el 1 de enero. De entrada, la vigencia de un salario mínimo es de carácter anual, desde el 1 de enero al 31 de diciembre de todos los años, si bien todo es susceptible de ser pactado.

Exactamente, la pérdida de vigencia del smi de 2020, de 950 euros, desde el 31 de diciembre es lo que impone la necesidad de que el Consejo de Ministros mueva ficha este martes en una u otra dirección. De lo contrario se abriría una situación de inseguridad jurídica para hombres de negocios y trabajadores.






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