La alicantina Ana Teresa Ortega Aznar, quien en distintos trabajos ha destacado por recuperar la memoria de los campos de concentración de la España de Franco, ha conseguido el Premio Nacional de Fotografía 2020 que concede el Ministerio de Cultura y Deporte y está dotado con 30.000 euros.

Ortega, maestra en la Capacitad de Preciosas Artes de València, ha expuesto sus fotografías en ferias como Arco y es autora del libro ‘Alegato y también imagen fotográfica en la obra de Carlos Pérez’. El jurado reconoce a Ortega por entender la fotografía como utilidad de construcción de la memoria y también historia colectivas y por «su constante reflexión en torno al medio fotográfico guiada por una intención indagatoria de sus límites y opciones como lenguaje híbrido que dialoga con la tridimensionalidad»

Entre las últimas exposiciones de Ortega figura la encargada de recobrar la memoria de los campos de concentración de Franco con imágenes de los entornos recientes en los que estuvieron aquellos centros penitenciarios, bajo el título ‘Cartografías silenciadas’.

Lugar donde estuvo el campo de concentración de Franco de Miranda de Ebro / ANA GARCÍA ORTEGA

Natural de Alicante en 1952, Ana Teresa Ortega Aznar empieza su producción fotográfica en los 90, centrada especialmente en la «fragilidad de la memoria histórica y con una producción dirigida «por una reflexión sobre el medio fotográfico, sus límites y sus opciones como lenguaje para aprehender el pasado, recuperando de esta forma su dimensión emancipadora», ha relevante el jurado.

«Su recurrente indagación en torno al medio fotográfico se plasma en un diálogo entre lo visual, lo material y lo intangible, dando sitio a una producción de carácter híbrido», recoge al acta de la concesión del premio.

Exilio y trabajos forzados

Tras empezar con una investigación entre la fotografía y la tridimensionalidad de la estatua y los espacios arquitectónicos, desde el 2007 su trabajo adquiere una dimensión documental, en series donde salva la memoria de los represaliados por el franquismo para restituir su historia como ‘Figuras del exilio’, ‘Cartografías Silenciadas’ o ‘De Trabajos Forzados’.

En su siguiente etapa creativa profundiza en la relación con el universo de la literatura y el pensamiento en ‘Presencias Sombrías’, donde colabora con escritores e intelectuales para reflexionar sobre el discurso histórico, la compromiso del historiador o bien la narración de la memoria colectiva. «Esta reflexión crítica sobre la fotografía como documento, testigo y utilidad para crear la historia y la memoria colectiva, dota a su trabajo de un profundo deber ético y social», añade el jurado.

Muestras particulares y colectivas

Su obra se ha expuesto en muestras individuales y colectivas festejadas, etc, en el Museo de la Facultad de Alicante, la Fundació Espais d¿Art Contemporani (Girona), la Galería Visor (València) o la retrospectiva ‘Ana Teresa Ortega. Pasado y presente, la memoria y su construcción’, que en el 2019 le dedicó el Centre del Carme Cultura Moderna de València.

Su trabajo también está que se encuentra en las compilaciones del Centro Eusebio Sempere (Alicante), la Compilación de Arte-Arco (Madrid), el Centro Valenciano de Arte Moderno (Valencia), el Museo de Preciosas Artes de Bilbao, el Centro Gallego de Arte Contemporáneo (Santiago de Compostela) o el MNCARS (Madrid), tal como en colecciones privadas españolas y estadounidenses.

Entre sus catálogos destacan ‘Ana Teresa Ortega’ (2005), ‘Ana Teresa Ortega. Foto-esculturas. Instalaciones’ (2006), ‘Cartografías Silenciadas'(2010) o bien ‘Pasado y presente, la memoria y su construcción’ (2019).







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