Llegó, vio y se fue. La visita del Rey Felipe VI ayer a la Base Aérea de Talavera la Real fue más de imágenes que de declaraciones. El monarca no pronunció ningún alegato y solo cruzó un corto saludo con la prensa en entre los pocos instantes que los periodistas y reporteros gráficos lograron acercarse a él. Tampoco hubo declaraciones de ningún mando durante su estancia en las instalaciones, a las que llegó pocos minutos tras las 10.30 horas dentro de un Airbus A-400, el avión más moderno del Ejército, y en el que el monarca viajaba por primera vez para uno de sus desplazamientos oficiales.

La visita de Felipe VI a la base pacense se encontraba sosprechada para el mes pasado de abril, pero debió suspenderse gracias a la pandemia. El Rey deseó realizar su compromiso antes que acabase el 2020, año en el que se conmemoran los 50 años de la llegada de los F-5. Además de esto, su majestad ha podido entender de primera mano el desempeño de los Predator, las aeronaves no tripuladas de nueva generación, que tienen la de Talavera como base principal de operaciones en España. Aquí están las cuatro que adquirió el pasado año el Ejército de Aire, 2 de ahora operativos, si bien no se han presentado aún de forma oficial.

Desde antes de que aterrizase el Rey ahora se informó de que lo medios de comunicación tendrían limitado el ingreso a muchas de las ubicaciones que visitaría el monarca, en unos casos para poder respetar las distancias por las limitaciones de espacio y en otros por motivos de seguridad, como es la situacion del contenedor desde donde los pilotos dirigen los Predator, para lo que han recibido formación en Estados Unidos.

Felipe VI, en su primera visita como Rey a la base pacense, viajó desde Getafe acompañado por el nuevo jefe del Cuarto Militar de la Casa Real, el general Emilio García Cirugeda, y Jefe del Estado Mayor del Aire (Jema), el general Javier Salto-Martínez-Avial, que fueron recibidos por el jefe de la base aérea y el Ala 23, el coronel Francisco Javier Vidal. Tras pasar gaceta a las tropas, Felipe VI sostuvo una asamblea con los mandos, y según fuentes de Defensa, asimismo un encuentro con los estudiantes de la Escuela de Caza y Ataque, los dos sin presencia de cronistas.

Posteriormente, visitó el simulador de vuelo (donde los reporteros lograron ingresar por turnos), y se dirigió al hangar donde se encontraba uno de los Predator .

La foto de familia estuvo cargada de simbolismo, pues se hizo en la pista delante de un F-5 (para los que se ha fijado el 2028 como el desenlace de su historia útil) y una de las novedosas aeronaves no tripuladas.

La marcha del Rey se encontraba anunciada a las dos de la tarde y antes se encontraba previsto que mantuviera un acercamiento con el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, la delegada del Gobierno, Yolanda García Seco, y el alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, entre otras autoridades, también sin la existencia de la prensa.






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