La Comisión de Urbanismo del municipio dio este jueves su beneplácito al anteproyecto de saneamiento y depuración del agua de Cáceres, un documento aprobado por la dirección general del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica. Es un trámite más en un trámite que se inició en 2015 y que tiene que dar solución a dos problemas serios que tiene la localidad en la depuración de sus aguas. Uno son los vertidos contaminantes al cauce de la Ribera del Marco, arroyo que es el ‘río’ de la ciudad. El otro es la incidencia que desde hace tres lustros se arrastra por el funcionamiento indebido de ámbas estaciones depuradoras que tratan las aguas residuales de los distritos del oeste, ninguna de ámbas cumple con los factores de vertidos establecidos en la normativa, según recuerda en su informe el servicio de Inspección Municipal.

Con su acuerdo con este archivo, el ayuntamiento se compromete a las condiciones que exactamente el mismo le ordena, la mayoría ahora las cumple. Lo que queda por determinar es qué incidencia va a tener la puesta en funcionamiento del nuevo servicio de depuración en la tasa que paga el contribuyente con el recibo del agua. Si los costos son superiores a los actuales, tendrá que alterarse al alza o el municipio asumir ese aumento con cargo a los presupuestos.

De momento unicamente se tiene un anteproyecto. El paso siguiente será la licitación del concurso de proyecto y obra. Para el primero se calcula un plazo de 6 meses y para la segunda otros 36, además de medio año más para el periodo de puesta en marcha. El presupuesto de ejecución material se calcula en el anteproyecto en 59,6 millones de euros, mientras que el importe total, sumando costos en general, beneficio industrial e IVA, es de 86,3.

COLECTORES / La intervención, que cuando se ejecute se transformará en la primordial inversión que se acometa en la ciudad solo tras el nuevo hospital, se compone de cinco grandes actuaciones: renovación de ocho quilómetros de colectores, cambios en los aliviaderos con tanques de tormentas (dos en la Ribera del Marco), el encauzamiento de un tramo de la Ribera del Marco (paralelo a ronda Vadillo), la renovación de esta ronda urbana (acondicionando aceras, calzada, arcén, carril bicicleta y creando un espacio verde entre el cauce y la vía), la eliminación de las dos depuradoras de la cuenca oeste y su sustitución por estaciones de bombeo y la ampliación de la aptitud de depuración de la estación principal que está próxima a la carretera de Torrejón el Rubio y el tratamiento de fangos.

Entre los tramos de colector sur que se cambia es el que va paralelo a la ronda Vadillo, se distancia del cauce, lo que ordena a renovar esta vía. El inconveniente principal que tiene el colector sur son «los vertidos contaminantes al cauce del arroyo de la Ribera del Marco mediante una serie de aliviaderos que incumplen con lo criterios de dilución mínimos», según se precisa en el anteproyecto, que planea la construcción de tanques de tormentas en 2 tramos de la Ribera, uno próximo a la Huerta del Conde y la charca del Marco y otro en las inmediaciones de fuente Fría y San Francisco.

En la estación de depuración principal, la del Marco o carretera de Torrejón, que en este momento tampoco cumple algunos de los parámetros de la autorización de vertidos, se aumenta la capacidad de tratamiento hasta un caudal medio períodico de 33.000 metros cúbicos, pensado para una población de 181.500 pobladores.






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