El Ministerio del Interior ha incrementado en los últimos cinco meses el ritmo de traslados de presos de ETA a cárceles vascas o próximas a esa comunidad autónoma, un periodo de tiempo en los que ha autorizado 64 de los 103 aprobados en los dos años y medio del Gobierno de Pedro Sánchez. En la situacion de prisiones de Extremadura, son tres los presos etarras cuyo traslado ya fué aprobado.

Según los datos oficiales del Ministerio del Interior compendiados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), y consultados por Europa Press, en suma cambiaron de centro carcelario 94 etarras (nueve lo hicieron en dos ocasiones, por eso sumen 103 traslados). Determinados están aprobados pero aún no fueron ejecutados, por lo cual la cifra puede variar ligeramente.

Hasta mayo de 2020 hubo 39 traslados y ocho terceros grado para presos de ETA, un colectivo que no llega ahora a los 200 internos en las prisiones españolas. Desde mitad del mes de junio, y dejado atrás la etapa más aguda de la primera ola del coronavirus, se han acelerado notablemente las comunicaciones para notificar cambios de prisiones por otras más próximas al País Vasco y Navarra, alcanzando la cifra de 64 comunicaciones por traslado.

Fuentes de Instituciones Penitenciarias consultadas por Europa Press corroboran este apunte, aunque lo desglosan de otro modo. Contabilizan 73 acercamientos de etarras porque incluyen tan sólo aquellos autorizados al País Vasco, Navarra y provincias limítrofes, aparte de las cárceles de Soria y Zaragoza.

Si se suman todos los traslados, coincide con el dato de 103: 92 ya aprobados y otros 11 a consecuencia de progresión al tercer grado o régimen de semilibertad, lo que obligaría al acercamiento por cercanía al núcleo familiar.

85 PRESOS DE ETA EN LAS CCAA MÁS AL SUR

De los 197 etarras en prisión, descontando los 47 que están en Andalucía, hay que destacar que, a 11 de noviembre, Castilla y León cuenta con 32 internos; en Aragón hay 17 presos de ETA y en La Rioja son 16. Le siguen Galicia (con 8 etarras), Asturias (6) y Cantabria (4).

Según estas cantidades recopiladas por la AVT desde los datos de Interior, Andalucía, Murcia, Extremadura, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha –zonas más distanciadas del País Vasco– suman 85 presos de ETA, sin incluir aquí las prisiones de La capital de españa (11 etarras en la actualidad).

Por otro lado, las cárceles desde las que han sido aprobados más trasladados de etarras son: Andalucía (30, de los que 22 fueron comunicados desde el pasado mes de mayo), Comunitat Valenciana (24), Murcia (7), Castilla-La Mácula (7) y Extremadura (3). En todo caso, hay que tomar en cuenta que algunos traslados aún no se han ejecutado, mas están ya aprobados y comunicados por Instituciones Penitenciarias.

La AVT contribuye más datos al respecto: la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha autorizado 18 traslados de presos de ETA al País Vasco o Navarra, de los que siete son por tercer grado y dos por patología y causas bajo protección de datos.

Los datos reflejan que Interior –que defiende que los traslados son por decisiones particulares a iniciativa de las juntas de tratamiento, sin que después sean recurridos judicialmente– cada vez incluye más presos en primer nivel, en algunas ocasiones aplicando el principio de elasticidad del artículo 100.2, y con más años como condena aún por cumplir.

La asociación de víctimas demanda esto último en un contexto de «fin de la política de dispersión» que no pide que los etarras colaboren con la justicia para aclarar los más de 300 asesinatos sin autor conocido. Además desconfía del protocolo por el que Prisiones charla de que han asumido la legalidad penitenciaria y ligan estas decisiones, a juzgar por lo expresado por integrantes del Gobierno como el vicepresidente Pablo Iglesias, a la necesidad de contar con el acompañamiento de EH Bildu para aprobar los Presupuestos Generales del Estado.

CON DELITOS DE SANGRE Y PRIMER GRADO

Entre las mayores críticas de la AVT está que se incluya a 25 etarras con delitos de sangre entre los acercados, entre dos de los últimos cinco cuyo movido ha sido autorizado por Interior esta misma semana: Mikel Azurmendi Peñagaricano y Maite Pedrosa Barrenechea, condenados por asesinar al concejal del PP en Sevilla Alberto Jiménez-Becerril y su mujer Ascensión García, y que cambian la prisión de Valencia por la de Zaragoza.

Con el Gobierno de Pedro Sánchez, y siendo ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, se han contabilizado también 15 progresiones al tercer nivel o bien régimen de semilibertad, de los que cinco son etarras con delitos de sangre. Seis obtuvieron la independencia condicional y otros siete han sido liberados al cumplir su condena.

Según los datos de la AVT, que teme que los traslados sean la antesala de una puesta en independencia masiva –recelan, por esto, de que se trasfiera al País Vasco la rivalidad en prisiones–, más de 130 presos de ETA siguen clasificados en primer nivel, el régimen cerrado y, por tanto, más duro. A mediados de 2018, en el momento en que llegó Sánchez al Gobierno, había 203 etarras en primer nivel de un total de 233 en prisión.

Precisamente este viernes Etxerat, la interfaz de familiares que apoya a los presos etarras, emitió un aviso en el que valora la resolución de Instituciones Penitenciarias de permitir que los condenados por terrorismo «abandonen recientemente los módulos de aislamiento de las prisiones de Estremera, Córdoba, Sevilla y Huelva».

Aunque lo ven «insuficiente», Etxerat se refería específicamente a la decisión de sacar del módulo de aislamiento en Huelva a presos como Francisco Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, asesino de los concejales del PP Gregorio Ordóñez y Miguel Ángel Blanco, etc. Cárceles mantiene que sigue clasificado en primer nivel, aunque la dirección del centro aprobó que dejase el módulo de reclusos conflictivos por otro ordinario, donde en este momento sí puede encajar con otros internos en las horas de patio.

La AVT emite un aviso siempre que, cumpliendo con el compromiso de Fernando Grande-Marlaska al llegar al Ministerio del Interior, le comunican un nuevo traslado de etarras. En el último lamentaba de nuevo que «los verdugos ganen la guerra del relato y encima gobiernen España», y alertaba: «No los quieren cerca, los quieren libres».






Fuente

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí