El centro budista se hará realidad. El presidente de la Fundación Lumbini, José Manuel Vilanova, insistió ayer en un comunicado oficial. El promotor de la iniciativa ha destacado que están trabajando con la Junta de Extremadura para conseguir que “Cáceres sea un referente espiritual en todo el mundo y atraiga a miles de peregrinos, con el consiguiente beneficio cultural y económico para la ciudad y toda la región”.

La fundación habló ayer sobre la noticia realizada por este diario el pasado lunes: la presentación durante una mesa de trabajo de una nueva reconstrucción en 3D del complejo budista de la ciudad, que debería construirse en Cerro Arropé.

En esta reunión el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara; la ministra de Cultura, Turismo y Deporte, Nuria Flores; Luis Salaya, alcalde de Cáceres, así como el alcalde de Lumbini, ManmohanChaundhary, por videoconferencia. Asimismo, participó Vilanova, junto con arquitectos de fundaciones de Nepal, Birmania, Tailandia y España, según el comunicado.

Este vídeo muestra los elementos de la «Ciudad de la Paz» en la que se convertirá Cáceres, como la gran estatua de Buda, una pagoda birmana, un centro internacional de meditación, un anfiteatro y varias embajadas de países asiáticos. Además, la ciudad de Cáceres «será consagrada como tierra mundial de peregrinaje», cuyo primer evento tendrá lugar en la ciudad birmana de Yangon.

El comunicado también señala que el jueves, Nuria Flores, ministra de Cultura, dijo en sesión parlamentaria que están trabajando en un plan de turismo cultural para hacer de Cáceres y Extremadura la Tierra Santa del Budismo a nivel europeo. En este sentido, explicó que esta iniciativa, impulsada por la Fundación Lumbini y el Ayuntamiento de Cáceres, quiere que la ciudadanía participe en hacer de la región «un gran proyecto espiritual, que será el principal punto de referencia para los budistas en Occidente».

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