Instaladas en las entradas estratégicas de la ciudad más importante, enormes vallas publicitarias de la empresa Infinity Lithium garantizan la creación de sobra de mil cargos laborales directos e indirectos en Cáceres si el proyecto San José de Valdeflórez sale adelante. Las inmediaciones del centro comercial Carrefour y las carretera de Mérida y Trujillo anuncian la idea que quiere perforar la sierra de la Mosca para una mina de extracción de litio.

Analizando la cartelería es, sin lugar a dudas, una campaña con gancho. En primer lugar porque obvia la palabra ‘mina’, un término que desde el principio tiene connotaciones negativas entre los cacereños y que la empresa ha intentado evitar sustituyéndolo por ‘emprendimiento’ o ‘yacimiento’. Seguidamente, porque echa mano del verde como color, asociándolo al medio ambiente, realizando bandera del carácter ecológico con el que quieren vender su inicitiva. Y en tercer lugar porque las vallas están ubicadas en lugares estratégicos de gran afluencia de personas y circuito obligatorio de automóviles.

El alcalde, Luis Salaya, señaló ayer que los avisos «no requieren un permiso específico del ayuntamiento porque nosotros no valoramos el contenido de las vallas de publicidad. Están autorizadas a unos propietarios y son los que deciden qué contenido poner». Pasa en la mayor parte de localidades españolas, donde se utiliza el mismo modelo de adjudicación y en las que la polémica siempre salta una vez publicitada la campaña.

Permiso de la Junta

El mandatario municipal volvió además a referirse al permiso de investigación que dio la semana pasada la Junta de Extremadura a Infinity Lithium. «En oposición a lo que está deseando comunicar la empresa, lo que nosotros interpretamos desde el ayuntamiento es que este permiso no solo no acerca más el proyecto a poder ejecutarse sino que lo aleja».

Añadió que la resolución del ejecutivo autonómico «va en la misma línea que los reportes que aportó el municipio a la Junta en este sentido, es decir, que la mayor parte del terreno no permite la explotación minera según nuestro Plan General Municipal».

Esto, según el regidor, «supone que la Junta afirma que pueden investigar, mas en dos tercios de lo que tienen la posibilidad de investigar no pueden efectuar perforaciones». Salaya interpreta de esta respuesta que «si se sostuviese este criterio no dejarían la explotación minera en el futuro, o sea, es un golpe para el emprendimiento, en oposición a lo que se está queriendo trasladar», sentenció Salaya.

El dirigente socialista remarcó que «lo que estamos es un permiso de investigación que no deja la perforación, que esencialmente lo que deja es la cartografía, es decir, hay poco trabajo que se pueda hacer sin perforación y precisamente las ubicaciones centrales de la cuadrícula son las que están protegidas. Es decir, hay una región muy concreta en la que se podría obtener mineral».

Para Salaya «el permiso es una buena noticia para Cáceres, aleja el proyecto minero un poco más». Sin embargo, el alcalde se mostró verdadera al garantizar que estamos frente a una iniciativa «que no está ni mucho menos zanjada, que hay que estar en guarda, que hay un serio peligro de que ese emprendimiento salga adelante y que no podemos relajarnos ni mucho menos».

La plataforma

El movimiento Salvemos la Montaña no duda en asegurar que «es totalmente falso» que la mina vaya a hacer más de 1.000 empleos. «Fué creciendo la cifra de puestos de trabajo según fué creciendo la oposición popular. Empezaron por 195 directos, al cabo de cierto tiempo lo aumentaron a 207 empleos, y ahora abonan propaganda para anunciar en numerosas vallas de la ciudad que los empleos que generarían serían 1.000 cargos laborales. La media de puestos de trabajo en Europa es de 30 empleos. ¿Quién se lo cree, cuántos destruirán?», se pregunta. Y añade: «¡No a la mina, sí a la salud. Defendamos Cáceres!».

La interfaz añade que la «satisfacción de Infinity Lithium por la aprobación del permiso de investigación se refleja en los medios de comunicación, en sus comunidades y en la bolsa australiana. Con esta novedosa autorización se avanza en el retrotraído expediente y se da un paso decisivo para agilizar la concesión de explotación derivada. Cada día -concluye- la mina está más cerca y el último trámite, la declaración de encontronazo ambiental para Valdeflores, pesa sobre la Montaña como una espada de Damocles».






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