El Banco de España informa de que la extensión en Europa de la segunda ola de la pandemia desde octubre y las novedosas limitaciones continuarán limitando el consumo fuera del hogar y harán que el ahorro se mantenga «alto» por «razones involuntarias» y por la actitud «sensato» de los agentes frente a la propagación de contagios. La bolsa excepcional de ahorro, calculada como la diferencia sobre el promedio del primer semestre de los cinco últimos años, superó los 300.000 millones de euros en la zona del euro, lo que piensa en torno a un 3% del producto interior bárbaro (PIB).

Así lo apunta el organismo en un artículo analítico sobre la renta y el ahorro de los hogares en la región del euro durante la primera ola de la pandemia, en el que mira una caída contenida de la renta de los hogares, pese al deterioro del mercado de trabajo, por medio de la «eficacia y el enorme alcance» de las medidas de política económica aprobadas.

Con la relajación de las medidas, los datos de consumo de los hogares indican cierto afloramiento de la demanda de consumo embalsada a lo largo del periodo de confinamiento. Específicamente, a lo largo del tercer trimestre el consumo duradero y semiduradero medró un 1,6% en términos interanuales, pero la mejora del gasto en servicios fue parcial, con una caída del 8%.

Según el Banco de España, la extensión en Europa de la segunda ola de la pandemia desde octubre y las novedosas limitaciones que se han introducido, más focalizadas en la movilidad interterritorial y en las ocupaciones que conllevan más interacción popular, seguirán «limitando el consumo fuera del hogar y harán que el ahorro se mantenga alto tanto por causas involuntarias como por la actitud sensato de los agentes ante la propagación de los contagios».

Incertidumbre sobre la duración

Además de esto, añade que la indecisión sobre la duración y las consecuencias económicas de la crisis fomentará el ahorro por motivo de precaución y favorecerá que la bolsa de ahorro forzoso se sostenga como un colchón financiero. «La información coyuntural apunta en esta dirección», afirma el Banco de España, debido a que los datos de confianza hasta noviembre y de los depósitos bancarios hasta octubre indican el cuidado de una tasa de ahorro privado más elevada que antes de la crisis, al paso que la encuesta de opinión de la Comisión Europea exhibe una «restauración incompleta» de las pretenciones de grandes compras de los hogares a lo largo del último trimestre y un pequeño retroceso en el mes de octubre y noviembre.

La renta salvaje disponible de las familias reculó cerca de un 3% interanual en la zona del euro en el segundo período de tres meses del 2020 en términos reales, una intensidad que duplica la del peor trimestre de la crisis financiera y está cercana al peor ajuste que se causó al final de la crisis de la deuda soberana.

Eso sí, a niveles distintas por países, ya que mientras que en Alemania la renta real de los hogares reculó cerca de un 1% interanual, en España y también Italia la contracción fue más severa, del 8% y el 7% interanual, respectivamente. Por su parte, la caída fue del 15% interanual en el segundo período de tres meses en la región del euro, magnitud cinco ocasiones mayor a la del primer período de tres meses del 2009, y la contracción fue intensa en todos los países, si bien más contenida en Alemania (en torno al 12%) y principalmente severa en España (sobre el 23%).

Además, explica que el desplome del consumo durante el período de confinamiento logró que el ahorro repuntara de manera «extraordinaria». En concreto, los hogares ahorraron casi el 25% de su renta disponible, tras un 17% en el primer período de tres meses, cifras muy sobre los valores del 13% de finales del 2019. Este incremento fue popularizado por países, si bien algo más profundo en España y Francia. hasta alcanzar la bolsa excepcional de 300.000 millones de euros en la región del euro.

A su vez, las restricciones al consumo tuvieron por el contrario la generación de una bolsa de ahorro privado, de carácter obligatorio, que se amontonó principalmente con apariencia de depósitos bancarios. No obstante, los datos agregados de ahorro encubren una distribución desigual por nivel de renta.

El flujo neto de depósitos alcanzó un 18% de la renta bruta utilizable en el primer semestre (unos 325.000 millones de euros), por encima del 13% del mismo período del año pasado, y fue más pronunciado en España y Francia.






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