La cifra de periodistas presos en todo el mundo prosigue en máximos históricos, según el último informe anunciado por Reporteros Sin Fronteras (RSF). A finales de 2020, 387 periodistas estaban encarcelados por ejercer su profesión de reportar, mientras que en 2019 eran 389. Este estancamiento en el número de cronistas presos se produce después de que en 2019 se diese un incremento del 12%.

Más allá de que las alarmantes cifras se mantienen bastante constates a lo largo del año, el número de detenciones e interpelaciones se ha multiplicado por 4 entre los meses más duros del covid, entre marzo y mayo de 2020. Las leyes de emergencia o las medidas de urgencia adoptadas en buena lugar de este mundo para llevar a cabo en frente de la epidemia de covid-19 han contribuido claramente a «confinar la información» y a quienes la generan, al detenerlos e incluso arrojarlos a la cárcel. Así, la crisis sanitaria ha causado, al contrario, una secuencia de encarcelamientos adicionales: 14 cronistas, arrestados en el marco de su cobertura de la epidemia, siguen tras los barrotes hasta el día de el día de hoy. 

Asia es el continente con mayor represión a lo largo de la pandemia. En concreto, China ha censurado exuberantemente en las comunidades del país las críticas a su administración de la crisis sanitaria. Cuando menos 7 de los 10 cronistas, denunciantes o bien comentaristas políticos influyentes que fueron detenidos por su trabajo sobre la pandemia siguen detenidos. 

Un 35% más de mujeres presas

El número de mujeres periodistas presas ha incrementado un 35% con respecto al año pasado: actualmente hay 42 periodistas privadas de independencia, en frente de las 31 de hace un año. Proporcionalmente, las mujeres representan el 9% de todos y cada uno de los periodistas encarcelados, frente al 8% del año pasado. 

Aunque 2020 ha traído la puesta en independencia de presas emblemáticas –como la célebre periodista iraní y activista de derechos humanos Narges Mohammadi, el 1 de diciembre–, otras 17 mujeres cronistas presas este año proseguían entre rejas: 4 de en Bielorrusia, país inmerso en una represión sin precedentes desde las polémicas selecciones presidenciales del 9 de agosto de 2020; 4 en Irán; 2 en China, donde la represión se ha fortalecido con la crisis sanitaria; 3 en Egipto; 2 en Camboya; 1 en Vietnam; y 1 en Guatemala . 

Más de la mitad de los periodistas presos en todo el mundo (61%) están enjaulados en solo cinco países. Por segundo año consecutivo, China, Egipto, Arabia Saudí, Vietnam y Siria representan las cinco superiores cárceles de cronistas del mundo. China conserva su primer puesto en 2020 con 117 periodistas enjaulados; casi un tercio de ellos (45) son no profesionales.






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