Llevaban años defraudando el tendido eléctrico con un enganche ilegal en el edificio y desde este jueves la compañía que se ocupa del suministro ha cortado la luz en todo el inmueble. Ocurrió en el número 14 de la calle Juan García García, en Aldea Moret, en unas casas sociales que forman parte a la Junta de Exremadura. Son 24 las familias afectadas, que solicitan una tregua. «No nos dieron ninguna opción, nos han cortado la luz en pleno invierno, en un edificio donde vivimos familias con pequeños y personas superiores», asegura entre las perjudicadas.

En su caso, tiene 4 hijos pequeños, que tuvieron que trasladarse a casa de los abuelos debido al frío que hace en su domicilio al no poder poner la calefacción sin suministro eléctrico.  Su marido y ella pasan las noches con numerosas mantas encima. En el edificio viven además de esto personas mayores y enfermos que necesitan utilizar la luz por problemas de salud, debido a que utilizan máquinas de oxígeno.

Según afirma esta vecina, la comunidad ha intentado hasta en dos ocasiones legalizar la situación y firmar un contrato con la empresa. Sin embargo, siempre según su versión, la entidad se ha negado aludiendo a que tenían una inspección pendiente para supervisar el enganche ilegal. En verdad, así como se les ha comunicado por escrito, no bien se les va a devolver el suministro hasta que no salden la deuda que tienen con la distribuidora.

Por su lado, la compañía explica que la actuación se hizo en coordinación con el Ejecutivo autonómico y con la Policía Local y consistió en la instalación de contadores nuevos en el bloque. Sí se dejó el suministro, aclaran las mismas fuentes, en las casas que tenían su correspondiente contrato, pero no en las que, «de forma irregular y también insegura, están enganchadas directamente de la red». Desde la Junta de Extremadura, en cambio, afirman que «el ingreso al suministro de luz está a predisposición de todas y cada una las personas».

Peligro para la integridad

Los dos organismos recuerdan además de esto el peligro que supone efectuar esta clase de trampas en internet eléctrica. «Las conexiones ilegales y las manipulaciones de los contadores conllevan un elevado riesgo para la seguridad e integridad física de las personas, puesto que se hacen ajeno de la legalidad y de la normativa técnica vigente, sin los requisitos de seguridad necesarios», insiste la empresa distribuidora.

En este caso, la situación se descubrió por las labores de detección que hacen estas  entidades, «en cumplimiento de las funciones y obligaciones que establecen las reglas del área eléctrico», para ubicar los casos de fraude y de riesgo.






Fuente