En esta ocasión sí son horas decisivas en la negociaciones del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Reino Unido mas se muestran rodeadas de pesimismo y bajo un bloqueo que, a día de hoy, todavía es total. De ahí la resolución este lunes de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, Boris Johnson, de encargar a sus respectivos equipos que preparen un cómputo sobre las diferencias que todavía persisten y que van a abordar al límite nivel político a lo largo de una asamblea cara a cara que va a tener lugar en Bruselas en los próximos días.

Estamos en concordancia en que no se dan las condiciones para finalizar un acuerdo gracias a las diferencias significativas que quitan sobre las tres cuestiones críticas: la igualdad de condiciones, la gobernanza y la pesca, apuntan en un comunicado conjunto emitido este lunes tras hora y media de conversación telefónica, la segunda en las últimas 48 horas. Hemos pedido a los negociadores jefe y a sus equipos que preparen un balance sobre las diferencias que quedan para ser discutidas en una reunión física en Bruselas en los próximos días, prosiguen en el escueto comunicado en el que no fijan fecha.

Este aviso confirma el desplazamiento de Johnson a la capital comunitaria para intentar desatascar cara a cara una negociación que, visto el bloqueo, necesita de un empujón al más prominente nivel político. Y es que, a 24 días de la desconexión total, la última ronda negociadora entre Michel Barnier y el británico David Frost, que arrancó el domingo en Bruselas, no ha dado desenlaces y el miedo a un Brexit sin acuerdo comenzó a tomar cuerpo otra vez.

Barnier explicó este lunes a los Veintisiete que hubo ciertos progresos mas que a día de hoy persisten las divergencias sobre los tres enormes obstáculos. Me gustaría dar noticias más positivas mas en este momento estas negociaciones semejan estar estancadas, ha lamentado este lunes el ministro de exteriores irlandés, Simon Coveney, tras escuchar el mensaje transmitido por un «cauteloso» Barnier a los embajadores de los Veintisiete.

Miércoles, fecha límite

Según ha movido en una reunión posterior con eurodiputados, la fecha límite parar cerrar un acuerdo es este miércoles, un día antes de la asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas. Más allá del miércoles nos encontraremos en una asamblea del Consejo Europeo y creo que si no hay acuerdo, el jueves los líderes comenzarán a reflexionar en los planes de contingencia para un no acuerdo, ha aprobado Coveney. De momento, nadie en la capital social se atreve a llevar a cabo apuestas. No entendemos qué pasará. Si va a haber acuerdo o bien no, ha explicado un diplomático europeo. Son horas definitivas para las relaciones entre la UE y el Reino Unido. Es en este momento o nunca, estima exactamente la misma fuente.

Pese al impasse, este lunes también se ha visto algún gesto de buena intención de Londres. Johnson se ha puesto en compromiso a retirar las polémicas cláusulas de la ley de mercado interior, que burlaban el Acuerdo de Retirada, sobre el protocolo para la frontera entre las dos Irlandas. Aunque a última hora, y frente la falta de avances, persistía la duda de si Johnson va a arriesgarse a una salida caótica sin acuerdo alguno. En la Cámara de los Comunes, Penny Mordaunt, miembro del gabinete del presidente, ha dado a comprender que así va a ser. Estamos en un instante crítico en las negociaciones. Todos trabajan para conseguir un convenio. Pero el único acuerdo que es viable es uno que sea coincidente con nuestra soberanía. Aunque es conveniente un convenio, estamos dispuestos a marcharnos, en términos similares a los de Australia. Es decir, según los términos de la Organización Mundial de Comercio.






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