Las interrupciones voluntarias de embarazo (IVE) descendieron en 2019 en Extremadura a 6,43 casos por cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años frente a los 6,71 en 2018, según los datos del informe del Ministerio de Sanidad que corresponden a 2019.

En toda España, las IVE crecieron hasta las 99.149, en comparación con las 95.917 del año anterior, o sea, un incremento del 3,37 por ciento. Así, la tasa se sitúa en 11,53 abortos por cada 1.000 mujeres de 15 a 44 años, frente al 11,12 de 2018.

En el informe previo, la subida fue del 1,91 por ciento respecto a 2018. Los datos se sitúan muy por debajo de 2010, último año con la regulación anterior a la actual, en el momento en que se registraron 113.031 interrupciones voluntarias del embarazo, con una tasa de 11,49 por cada 1.000 mujeres.

El año pasado, 341 pequeñas menores de 15 años tuvieron una interrupción facultativa del embarazo (frente a 310 el año anterior); hasta 19 años fueron 10.038 casos (9.518 en 2018); de 20 a 24 se dieron 20.938 casos (20.595 en 2018); de 25 a 29 años 21.882 (20.876 en 2018); de 30 a 34 años 20.392 (19.856 en 2018); de 35 a 39 años fueron 17.331 (16.953 en 2018); de 40 a 44 años fueron 7.566 (7.201 en 2018); y en mayores de 44 años se dieron 661 casos (608 en 2018).

En el conjunto de mujeres menores de 20 años asimismo se registró un incremento, con 10.379 interrupciones, frente a 9.828 en 2018. La mayor parte (6.896) interrumpe su embarazo antes de la semana 8 de gestación.

La propia petición de la mujer es un año más el fundamento alegado para la interrupción, con 90.124, seguida del grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada (5.798), el riesgo de graves anomalías en el feto (2.907) y, muy minoritariamente, por anomalías fetales incompatibles con la vida (313).

Del total de 99.149 interrupciones, hasta 37.588 no usó ningún género de procedimiento anticonceptivo, 12.411 no costa que los utilizara, 445 otros métodos, 16.660 hormonales, mecánicos 1.285, de barrera 26.532 y naturales 4.228.

Un total de 12.746 interrupciones se hicieron en el campo hospitalario (6.143 en centros públicos y 6.603 en privados). Mientras tanto, 86.403 procedimientos de este tipo se generaron de manera extrahospitalaria (8.055 en centros públicos y 78.348 en privados).

De las 99.149 mujeres que se sometieron a una interrupción voluntaria del embarazo en 2019, dentro de las que tienen hijos, 9.532 vivían solas, 33.384 en pareja, 6.681 con padres y/o bien familiares y 989 con otras personas. En la categoría de aquellas sin hijos, 10.565 no convivían con nadie, 13.133 estaban en pareja, 19.058 vivían con progenitores y/o bien familiares y 2.361 con otra gente.

POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Por comunidades autónomas, la mayor tasa de interrupciones voluntarias del embarazo se ha registrado en Cataluña, con 14,72 casos por cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años, sobre los 14,04 casos de 2018. En el segundo puesto está Baleares, con 13,88 casos si bien prácticamente sigue con respecto al año previo (13,94 casos); Madrid sigue en tercer lugar con 13,05 casos (12,74 en 2018); y, por encima de la media nacional, le prosigue Asturias con 13,03 (sube de los 12,65 de 2018); Murcia sube a 12,07 (11,68 en 2018); Canarias con 12,10 casos sube en relación a 2018 (11,56) y Andalucía que asimismo sube: 11,98 casos (11,29 en 2018).

Bajo la media, País Vasco con 10,47 casos, en 2018 fueron 10,03; Aragón con 9,03 casos baja respecto a los 9,19 casos por cada 1.000 mujeres de 2018; Red social Valenciana sube con 9,47 casos (9,17 en 2018); le sigue Castilla-La Mancha con 8,66 casos (7,99 en 2018); Navarra con 8,31 casos (7,88 en 2018); Cantabria sube con 8,45 casos (7,75 en 2018); La Rioja baja hasta 6,18 casos (6,91 en 2018); Extremadura se sitúa en 6,43 casos (en frente de 6,71 el año anterior); Castilla y León sube con 7,05 casos (6,60 en 2018); Galicia desciende con 6,41 (6,50 el año pasado), y las localidades autónomas de Ceuta y Melilla bajan con 2,26 casos (3,50 el año previo).

Por otra parte, el perfil según la nacionalidad arroja que el 64,13 por ciento eran españolas (65,29% en 2018); un 6,99 por ciento de la Unión Europea (7,5% en 2018), un 1,02 por ciento en el resto de Europa (1% el año previo); un 5,26 por ciento africanas (5% en 2018); un 19,97 por ciento del conjunto de naciones americano (18,52% en 2018), siendo el 14,34 por ciento de América del Sur (13,66% en 2018); y de Asia un 2,45 por ciento (2,5% en 2018).

En cumplimiento de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (2010), desde el próximo 1 de enero, la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud (SNS) incluye un nuevo anillo vaginal anticonceptivo. Con esto, desde 2019, la sanidad pública financiará un total de ocho muestras de anillos vaginales. Se trata de anticonceptivos de larga duración.

Además, el Ministerio de Sanidad continúa desarrollando la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva, que asimismo recoge la regla y hasta hace un par de años se encontraba inactiva. Entre sus objetivos, destaca la necesidad de prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS), embarazos no amigables y abortos por medio de una educación afectivo sexual y reproductiva adecuada.

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