«Las cosas como son y otras fantasías» le valió este martes al filósofo barcelonés Pau Luque el 48º Premio Anagrama de Ensayo. La obra juega en el espinoso terreno de la relación entre arte y moral a través de la reflexión sobre la obra de Nick Cave, Vladimir Nabokov (y su inevitable «Lolita»), Iris Murdoch, Fellini, Shakespeare o Cervantes. «Los que viven atormentados por las dudas saben más que los que viven contentos con la seguridad», escribe Pau Luque en este ensayo, que, como subraya el jurado, «obliga a hacer preguntas en tiempos de incertidumbre».

El jurado, formado por Jordi Gracia, Chus Martínez, Joan Riambau, Daniel Rico y la editora Silvia Sesé, homenajeó el ensayo de Luque (Barcelona, ​​1982), que calificó de «inteligente y entretenido llamado a la imaginación». y alabanza por la inseguridad y la imperfección. «

En su reflexión sobre la creación artística y su capacidad para ampliar nuestra comprensión del mal y, en consecuencia, del bien, Luque se pregunta si existe «un arte moralmente reprobable o si el arte es inmune al juicio moral». Para él, las respuestas que normalmente se ofrecen en el espacio público, reducidas a una completa abrogación del juicio moral de la obra de arte, la idea de que el arte lo confirma todo, o una mera simplificación de la culpa o la inocencia, no le sirven. .

Tomando como hilo conductor las canciones de Nick Cave, ‘Lolita’ de Nabokov y la extraordinaria novela ‘El mar, el mar’ de Iris Murdoch, Luque apunta que la obra de arte no busca la absolución ni la condena. «No se trata de perseguir el bien, la injusticia o sus contrarios, pero estos tres autores aluden a lo que yo llamo las virtudes imperfectas, como la crueldad, la venganza, el poder sobre el que no tiene poder». En su opinión, la moralidad no es estática sino lineal, como «una noria en la que surgen las ideas» e ilustra esta reflexión recordando que «cuando Marx habla de igualdad, no es igualdad lo que lo entendemos hoy porque los contextos los cambian, pero en realidad se trata de decir lo mismo ”.

NARRACIÓN ABJECT

Luque ha revelado que siempre tuvo interés por la moral, por lo que era natural que terminara profundizando en la discusión sobre la relación entre arte y moral. También a partir de la comparación entre las escenas clave de ‘Irreversible’ de Gaspar Noé (en la que el espectador observa una lesión de principio a fin) y la oscura y retorcida película «El pianista» de Michael Haneke, Luque llegó a la conclusión de que tiene sentido hablar de «arte moralmente indecente» y cree que «la diferencia entre arte imaginativo y arte indecente es la misma que se transmitiría entre la narración imaginativa de personajes malvados y la narración desagradable de personajes imaginarios».

Al Premio Anagrama de Ensayo se presentaron un total de 166 originales de 16 países, ocho de los cuales resultaron finalistas en las últimas consultas.


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