Este fin de semana reabrió al tráfico el tramo sur de la calle Zurbarán, tras el periodo de obras a las que ha sido sometida toda la vía, para la rehabilitación integral de pavimento, aceras, saneamiento, agua potable y mobiliario urbano.

Se trata de un proyecto financiado con fondos de Aepsa, con el que se ha actuado en una de las calles más antiguas y céntricas del casco urbano, ante la necesidad de renovar casi todos sus elementos. El presupuesto ha rondado los 187.000 euros, de los que algo más de 95.000 se han destinado a la contratación de trabajadores en paro en el municipio.

Accesibilidad

El proyecto, explicó el alcalde, Antonio Garrote, además de solucionar los problemas derivados de la antigüedad de las acometidas y otros servicios de canalización, así como del propio pavimento; Se pretendía «solucionar los graves problemas de accesibilidad que presentaba esta vía». Por sus características, la estrechez y la altura de las aceras, suponía un cierto peligro para los peatones. Para solucionar estas dificultades, se ha colocado una única plataforma y se ha limitado el número de aparcamientos en la zona.

En cuanto al mobiliario urbano, la vía se ha dotado de bancos y papeleras, (inexistentes hasta ahora), así como de elementos decorativos destinados a tapar los contenedores de basura. La separación entre la zona peatonal y el paso de vehículos se canaliza mediante la colocación de bolardos, algunos de ellos decorativos, con el mismo diseño que se utilizó en la primera fase de estas obras, rematados con ornamentos florales. En cuanto al alumbrado público, próximamente se instalarán farolas de Led, que sustituirán a las luminarias actuales, mediante el proyecto general en el que trabaja el municipio para dotar de este tipo de tecnología a todo el alumbrado público del municipio.

Estacionamientos

«La complejidad del trazado de esta vía» ha provocado «la pérdida de algunos aparcamientos». En este sentido, Antonio Garrote, destaca la necesidad de «dar prioridad y seguridad a los peatones» frente a los vehículos, teniendo en cuenta las características de la calle, su ubicación y que «la mayoría de los vecinos son personas mayores». Ante el problema del aparcamiento, el ayuntamiento estaría «buscando otras alternativas» en la zona, aunque no en la propia calle «.

Con la intención de interrumpir lo menos posible la circulación de vehículos, así como la entrada y salida de garajes en la propia calle, las obras se han proyectado en dos fases, que acaban de concluir con la apertura al tráfico de la totalidad de la calle. vía. Como ha adelantado Garrote, esta actuación continuará «próximamente», a través de un nuevo proyecto que afectará al cruce de la calle Zurbarán con Sevilla y la popularmente conocida como Plaza de la Resolana, hasta la calle Cabarco y su desembocadura en el Paseo de Extremadura.


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