El empresario hostelero Emilio Rey se ha convertido estos días en ‘trending topic’ en la red social de mayor seguidores de la ciudad: Fotodenuncia Cáceres. Lo ha hecho después de que el pasado sábado protagonizara un gesto solidario repartiendo consomé a los vendedores del mercado navideño de la plaza Más grande que estoicamente aguantan la ola de frío que afecta a la localidad.

La llamada de atención la puso exactamente uno, José Manuel Miranda Rosario, quien usó este conjunto de Fb para darle las gracias la acción a Rey. Lo hizo con el próximo mensaje: «El sábado a medio día, cuando más frío hacia en la plaza Mayor y los de los puestos navideños de Cáceres menos nos lo aguardábamos, el dueño del lugar de comidas El Pato Blanco salió de su local con una gran jarra en la mano y vasos en la otra y obsequió a todos y cada uno de los expositores con un consomé ardiente, gratis. En el momento en que fui a pagarle, su respuesta fue: ‘Bastante que estás aquí pasando frío y animando la plaza para que yo les cobre’. Un gesto que agradezco y mis compañeros y que dice mucho del corazón que este hombre tiene. Gracias, muchas gracias por tu amabilidad», concluye.

«Un poco de humanidad»

La influencia ha sido tal que Emilio Rey ayer no daba crédito. «Esto se ha ido de madre según me dicen porque lo cierto es que yo no suelo continuar bastante las comunidades. Jamás imaginé tanta repercusión, con lo que agradezco profundamente a quien lo ha escrito», comentaba. «No lo hice de manera consciente sino de una manera natural», agregaba. El empresario indicaba: «La plaza tiene que regresar a resurgir. El sábado hacía muchísimo frío y poseemos entre todos que contribuir a los comerciantes, porque por medio de este mercado navideño atraemos al público. Pensé que había que mimarlos, tener un poco de humanidad, y no vacilé en preparar un consomé, un buen caldo, y repartirlo entre todos ellos. Lo hice de corazón», destaca.

El clásico negocio de los Rey lo creó Emilio padre, que decidió comprar los bajos del que había sido el Hotel Europa, entre los establecimientos más señeros de la plaza Mayor, y le puso por nombre El Pato, como homenaje a su hermano Paco, al que en Cáceres todos llamaban El Pato porque tartamudeaba. A la inauguración del el día de hoy emblemático local asistió el obispo Manuel Llopis Ivorra para las correspondientes bendiciones de aquellos bajos donde previamente existió una librería y un departamento de las Apuestas Mutuas del Estado 1×2. El pasado 16 de marzo cumplió 31 años desde su apertura.

Los Rey vivieron originariamente en General Ezponda, una calle donde estaba el Bar Amador, los futbolines, el bar El Río, el Rialto en la Concepción, El Jaype, el Sugar… En Ezponda convivían el supermercado de Aparicio, la frutería de Aquilino y, como no, Guardes Mendoza, fundados por Eleuterio Mendoza , que en 1941 arrendó un local propiedad de Manuel Rodríguez, que antes había sido un banco. Mendoza era una tienda colosal, con sus suelos y mostradores de madera y un taburete altísimo al que algunos usados tenían que subirse para poder llegar a la caja registradora.

El local, en la esquina con Ríos Verdes, ocupaba un espacio favorecido en aquel General Ezponda que rebosaba de vida y de pujantes negocios: la droguería de Macedo, la farmacia de Arjona, la barbería de Tato (donde después se abrió El Roji)… A un paso estaba El Pato, que hoy prosigue realizando historia.






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