Tanto la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, como el primer ministro británico, Boris Johnson, aceptaron a fines de la semana pasada que “la posibilidad de que no haya acuerdo” entre la UE y Reino Unido sobre la futura relación comercial “es más alta que en concordancia” y que el fracaso de las negociaciones es “muy, muy probable”. El resultado de este último intento negociador se va a conocer este domingo tras una exclusiva charla telefónica entre ambos líderes que, según confirmó el Ejecutivo, comunitario tendrá sitio desde las 12 de este mediodía.

El pasado miércoles, durante una fallida cena de trabajo de tres horas que no sirvió para romper el bloqueo, Von der Leyen y Johnson se comprometieron a efectuar un último intento hasta este domingo para desbloquear los tres enormes bloques que previenen el acuerdo –la pesca, la igualdad de condiciones y la gobernanza del pacto– y a partir del resultado tomar una decisión sobre si es posible todavía el acuerdo, antes del 31 de diciembre en que expira el período transitorio, o bien es mejor tirar la toalla.

 Los equipos negociadores, dirigidos por la lengua francesa Michel Barnier y el británico David Frost, llevan desde ese momento negociando sin desenlaces ni señales de que el acuerdo esté cerca. Además, la resolución del Gobierno británico de organizar a la Marina real de detener desde el 1 de enero de 2021 a los barcos pesqueros europeos que invadan aguas británicas en caso de que se genere un ‘brexit’ duro no ha ayudado a hacer mejor el tiempo de las negociaciones. «Pienso que si abandonamos la UE sin el acuerdo de libre comercio que deseamos como es natural que iremos a ejercer un pleno control en la forma en la que la gente esperaría sobre nuestra pesquería», ha avisado el ministro de exteriores, Dominic Raab, a una cadena de televisión británica.

Aún de este modo, el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, ha instando a los dos equipos a continuar negociando. «Es primordial que ambas partes continúen comentando, que prosigan comprometiéndose, hasta que podamos llegar a un acuerdo. Carece de sentido que rompamos sin un acuerdo. Sería muy amenazante», ha avisado, según la RTE irlandesa. A juicio del dirigente de uno de los países más damnificados por la salida del Reino Unido hay margen para llegar a un convenio sobre un «mecanismo de resolución de discusiones», entre los elementos que impiden el acuerdo.

Si no hay un convenio comercial antes que termine el año y las conversaciones naufragan, la relación entre ambos asociados va a pasar a regirse por las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) lo que supone que se aplicarán aranceles mutuamente y restricciones que afectarán a área tan destacables como el automovilístico además de las varias repercusiones que va a tener para la movilidad. La UE es el principal mercado exportador para los artículos británicos y el Reino Unido el segundo para la UE tras Estados Unidos.

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